El líder visitaba Astola, pero el cadete A metió al equipo rival en el campo pequeño. El Abadiño firmó un partido serio y muy trabajado, especialmente en labores defensivas, logrando contener durante muchos minutos los ataques del Indautxu.
La solidez atrás fue una de las claves del conjunto local, con un equipo ordenado y comprometido. En portería, Eñaut se mostró seguro y atento en cada intervención, transmitiendo confianza a los suyos.
El único tanto del encuentro llegó tras una buena jugada por banda del Indautxu, en la que la defensa del Abadiño no logró cerrar a tiempo, dejando solo al rematador que no perdonó.
Aunque el Indautxu fue superior en el cómputo general, el partido se mantuvo abierto y con tensión hasta el pitido final. El Abadiño, pese a generar pocas ocasiones, no dejó de intentarlo y luchó hasta el último minuto.
El equipo se marcha con sensaciones positivas por el esfuerzo y la actitud mostrada, aunque con la pena de no haber podido sumar al menos un punto ante el líder.
Ahora toca descansar y preparar el próximo compromiso, dentro de dos semanas frente al Gurutzeta, en un partido clave en la lucha por la permanencia donde no se puede fallar.
Si quieres, puedo hacerte una versión más corta tipo redes sociales o una más “emocional” para el vestuario.